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Encuentro de los Grupos de la Divina Voluntad – Noreste de Italia

25/09/2017
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Si tuviéramos que reasumir en dos palabras lo que hemos vivido el domingo 17 de septiembre en Torreglia en provincia de Padua al encuentro del Triveneto de los grupos de la Divina Voluntad, estas son: ALEGRÍA Y UNIDAD DIVINAS.

 

Alegría que se apoderó desde la mañana de las personas que se pusieron a disposición para hacer un servicio y que han transmitido a los demás hermanos y hermanas en acogerlos y de ellos han recibido a su vez alegría; la misma alegría que padre Elia nos dijo que vio en los ojos de todos, alegría, paz y amor; alegría que procedía de los cantos; alegría en las personas que viven una situación de soledad en su proprio país y que, finalmente, han encontrado unos hermanos con los que compartir la belleza del don de la Divina Voluntad; alegría que se caracterizó por una fresca euforia en los días que han precedido el encuentro, la esposa se preparaba para encontrar el Esposo.

 

Empezamos el día invocando el Espíritu Santo con el canto, con una única voz de toda la asamblea, pidiendo el don de la Divina Voluntad, se rezaron las Lodes salmodiadas siguiendo con la escucha de la intervención de don Marco Cannavò (que se completó por la tarde) que nos hizo profundizar la figura de Luisa, esposa de Jesucristo, mensajera de la Divina Voluntad, alma víctima en el sentido más proprio y profundo de la palabra, escudo eficaz ante la Divina Justicia, dócil pequeño ángel del Señor.

La reflexión, acompañada por muchas referencias bíblicas, luego se desarrolló en el pasaje que el Señor nos llama a hacer: de hacer su Voluntad a vivir en la Divina Voluntad, de siervos a hijos. La Divina Voluntad nos cambia la vida, sin necesidad de cambiar las cosas, porque cambia mi manera de vivirla, ya que la viviré con Jesús, en Jesús, para Jesús y Jesús en mí. Este don nos lleva a vivir plenamente nuestro carisma dentro de la Iglesia, en nuestro estado laical o consagrado, en plena unidad y conformidad eclesial, como subrayado también por parte de padre Elia durante la homilía.

La acción del Espíritu Santo fue fuerte, no sólo en guiar a don Marco en una explicación simple, profunda y clara, sino también en ayudar a todos nosotros en escucharla y acogerla en el corazón.

La mañana terminó rezando el Ángelus, precedida por un momento de intercambio y conocimiento que se repitió por la tarde.

 

Después del descanso para comer, empezó un momento de profunda Adoración Eucarística, candentes por la meditación de las 24 horas de la Pasión de nuestro Señor Jesucristo, intercaladas con cantos sagrados, el Señor nos hizo entrar en un clima de alegría, armonía y mucha paz. Los corazones estaban conmovidos y extasiados y dos horas pasaron demasiado rápido.

 

El retiro terminó con la Santa Misa, presidida por padre Gary Burkart y concelebrada por don Marco Cannavò, don Umberto dall’Igna, don Lino Magoga, don Massimo Pelliconi, padre Elia de la comunidad de los Benedictinos de la Divina Voluntad e hicimos la experiencia del augurio hecho por el presidente de la asociación Michele Colonna que, al comienzo del día, nos deseó de gozar ya sobre esta tierra de la alegría de la comunión Celestial.

Todos unidos, sacerdotes, consagrados y laicos alrededor del altar, todos bajo la gracia de la Misericordia de Dios, pusimos nuestras vidas en el cáliz del ofertorio, reflejándonos en el Cuerpo y la Sangre de Jesús, levantados por las manos de padre Gary, esas manos que han servido y amado a Jesús y a sus hijos, esas manos que nos han alimentado con la comida celestial de la Divina Voluntad, esas manos fusionadas con las manos de Jesús, listas para donarnos otra vez el pan de los Ángeles.

 

Cerramos esta nuestra reflexión invocando a los Ángeles con el canto que ha acompañado el día de domingo, para que vengan a custodiar a nosotros y a todos:

Ángeles, Ángeles, bajen del Cielo en nuestra ayuda.

Ángeles, Ángeles, custodien en el mundo la Divina Voluntad.

 

Baja del Cielo Querer Supremo, ven a reinar en la tierra.

Baja del Cielo Querer Supremo, ven a reinar en el corazón de los hombres.

Si nosotros vivimos en tu Voluntad, resucitamos en la luz, en Tu Amor.

Si nosotros vivimos en tu Voluntad, sentimos la sonrisa de la primavera Celestial. ¡Amén! ¡Fiat!

 

¡Hasta pronto en Nápoles, el 19 de noviembre!

Claudia e Maurizio
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