Sean cuales sean las cosas, nunca te preocupes, porque la preocupación es el veneno del alma y también del cuerpo. Jesús te ama mucho, si eres pacífica, te mantendrá en sus brazos, como su hija y con sus manos te alimentará de Divina Voluntad. Pero ten cuidado de tomar esta Comida Celestial, lo harás todo junto con Jesús, nunca lo dejarás solo en tu corazón. Harás todo lo posible para gustarle y amarlo.
(Sierva de Dios Luisa Piccarreta - oración autógrafa en el reverso de una tarjeta de oración)